La portada me llamó mucho la atención, dos manos sosteniendo unos muñecos de arcilla con algunos clavos oxidados. El encargado del local me comentó que era una película bastante buena dentro de su género y me comentó que era tailandesa; en ese momento decidí comprarla. Puro morbo y curiosidad.
Los primeros segundos de “Los Dedos Torcidos del Diablo” me dejaron impactado, no fue necesario mostrar escenas violentas, ni mucha sangre, para subir mis niveles de tensión.
En un principio no entendía lo que estaba pasando, ¿eran fantasmas o una asesina?. Con el paso del tiempo, descubrí que la película giraba en torno a una mujer que, sedienta de venganza y de sangre, quería eliminar a todo la familia de su difunto amante.
El plan que desarrolló esta mujer fue bastante complicado. Primero se casó con Raj, hijo mayor de su difunto amante. Después empezó a matar a cada uno de sus familiares a través de la magia negra, con ayuda de su hija no nacida.
A pesar de que mis espectativas de la película eran muy pocas, debo decir que me impresionó la forma en la que manejan el terror, pues, aunque la magia negra no es un elemento que yo considere ideal para esta clase de historias, el manejo del suspenso y el terror nos permite adentrarnos en la trama… poniéndonos nerviosos.
En tailandés, esta película se llama Khon Len Khong; en españa la llamaron El Arte del Mal y en Estados Unidos Art of The Devil.
Los dejos en el trailer de la película.
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