Durante una larga caminata por la Ciudad de México, me encontré con una zona a la que yo llamaría Barrio Coreano, ya que se encuentra plagado de mini-mercados, estéticas, tintorerías y demás negocios atendidos por gente coreana y para gente coreana (esto lo deduje porque todo esta escrito en coreano… y no es que yo sepa coreano, pero pregunté). Decidí entrar a uno de los mini-mercados y curiosear sobre lo que venden. Había sopas, tipo Maruchan, verduras, galletas, enlatados, etc. Justo junto a la caja me encontré con una anaquel en el que vendían galletas y dulces; me detuve a observarlos un rato, decidido a comprar uno.
Consideré comprar una caja de galletas de Hello Kitty, pero pensé que era algo muy común. También vi dulces de cereza, o eso creo, pues la bolsa tenía unas cerezas pintadas. Había dulces de limón y piña (el mismo caso que las cerezas). De pronto, una bolsa café claro llamó mi atención. Tenía dibujados una especie de croquetas empanizadas, cuya forma asemejaba una pierna de pollo o una caricatura de pescado. ¿Caramelo de poyo empanizado? Decidí comprarlo.
Al momento de pagar me topé con unos tubos dorados y suaves. También los compré. Salí del mini-mercado y continué caminando. Decidí que no era el mejor momento para probarlos, pues estaría caminando y, en caso de que me diera nauseas por el sabor, no tendría con que quitarme el sabor de la boca.
Al día siguiente llegó la hora. Empecé abriendo el tubo dorado. El contenido era un extraño embutido blanco y seboso. Sabía extraño. Si tuviera que describirlo, diría que sabía a riñón rebajado en manteca, o algo así. Sólo pude darle una mordida, no era un sabor que yo apreciara mucho.
Después abrí la bolsa de dulces. Desde que abrí la bolsa me llegó un extraño olor. Saqué un caramelo y lo desempaqué. El olor se intensifico. Era algo un poco desagradable. Primero lo lamí. Con la humedad el olor se intensificó y empezó a ser más desagradable. No sabía mal, pero el olor realmente me dio nauseas. Terminé botando el caramelo y con nauses el resto del día.
Me puse a revisar la bolsa en busca de alguna clave que me dijera de que se suponía que era y lo único que encontré fue el sabor, escrito con letras de nuestro alfabeto. Nurungy Flavor. Busqué en Google y lo único que encontré, en cristiano (bueno, era inglés), era un blog que se cuestionaba qué diablos es el Nurungy y que, además, reseñaba el dulce que acababa de probar. Diciendo que sabía muy X.
Definitivamente no volveré a volveré a experimentar con sabores exóticos orientales, a menos de que me digan qué es.
UPDATE – 29 de junio del 2009:
Ahora se cómo se prepara el platillo de este dulce. Primero se queman los granos de arroz. Se les tritura hasta que quede un polvo café. Se mezcla con agua y se hacen croquetas.
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June 23rd, 2009 a las 7:51 am
Mmmm, al verlos abiertos ya me causó nauseas, esa cremosidad blanca, puaj!
Jejeje.
July 25th, 2009 a las 5:36 pm
Saludos, ¿Andabas por la zona rosa o por donde? me gustaría saber. gracias.
August 10th, 2009 a las 4:02 pm
Hola… sí, andaba por la Zona Rosa…