Se dice que, hoy en día, contamos con, prácticamente, toda la información que necesitamos, cuando la necesitamos y dónde la necesitamos. Gracias a eso podemos ser más críticos y no dejar que nos manipulen tan fácilmente. Pero es aquí donde me pregunto: ¿es cierto que el Internet es una herramienta fundamental para generar conciencia entre los ciudadanos y, por ende, una verdadera cultura de sociedad civil? Siguiendo con esa línea: ¿Qué tan importante es Internet para la libertad de expresión?
Artículo 6o. La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho a la información será garantizado por el Estado.
Empecemos con la libertad de expresión. Definitivamente, el Internet nos permite decir lo que nos venga en mente. Puedo generar un blog, un foro o una página web (entre otros) y escribir sobre lo que yo quiera, literalmente; también puedo entrar a algunos de estos espacios y comentar lo que me venga en mente. Esto, nos facilita mucho la libre expresión; el problema es que, en la mayoría de los casos, no sabemos distinguir entre libertad y libertinaje. Como se menciona en el artículo sexto de la constitución mexicana: la manifestación de las ideas o será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa; esto quiere decir, que podemos decir lo que pase por nuestra cabeza, sin que yo caiga en algún delito o falta administrativa. Sin embargo, en todos los medios de comuniación, y especialmente en los nuevos medios digitales (llamese blogs, foros, etc.), parece que nos olvidamos de la segunda parte de este artículo: (…) sino, en caso de que ataque a la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito, o perturbe el orden público (…) Digo que solemos olvidar esta última parte porque, tanto los creadores de foros de expresión, como los que comentan en ellos, suelen llegar a agredir a todo aquél que se cruza por su camino, por decirlo de alguna forma, olvidandose de que al dedicarse a mentar madrres, suelen atacar a la moral o violar los derechos de estas personas.
Entonces, el Internet (al igual que muchos otros medios de comunicación) es una plataforma perfecta para ejercer el derecho de la libre, pero, por su mismas ventajas, se convierte en un espacio para ejercer el libertinaje de expresión.
Cambiando un poco de tema, se dice que el Internet es una excelente herramienta para adquirir información de cualquier tipo; hoy en día es mucho más difícil que nos oculten información. Para muchas personas, esto quiere decir que el usuario de la información se ha vuelto mucho más crítico y, por ende, no creerá inmediatamente todo lo que le digan; pero la libertad de información no quiere decir que tendremos ciudadanos más concientes , ni que tendrán muchas más opciones para elegir sus opciones. Recordemos que más del 90% de la información que se genera en Internet se puede y debe considerar como desinformación. ¿Por Qué? Cualquier persona puede dedicarse a manipular infamación y hacernos creer que lo que estamos leyendo es cierto, aunque sea totalmente incorrecto. Esto puede ser voluntario o involuntario.
Un gran ejemplo de la desinformación involuntaria que se genera en Internet e el caso de Twitter y la Influenza; en este sentido, Twitter funcionó como una herramienta de réplica de la información que se estaba generando previamente, permitiendo que se potencializara información incorrecta. Respecto a este tema, Brennon Slattery, columnista de PC World dijo: “Este es un buen ejemplo de porqué Twitter está encaminado en la dirección incorrecta, porque solo está propagando miedo entre la gente, contrario a buscar soluciones o información vital”.
Entonces, para no hacer el cuento mucho más largo, me gustaría aclarar que Internet es una de las mejores herramientas que existen para le difusión de ideas e información, pero que, por su misma naturaleza (en la que no existen filtros para evitar los daños a la moral o revisar la información) se le ha dado un uso ineficiente y no se puede decir que se haya dado un acceso a real a toda la información, ni a la expresión, pero si podemos hablar de una democratización del la información.