Sábado 28 de marzo, 6 de la tarde. Llego al Ángel de la Independencia después de una larga caminata; me dedico a descansar un rato. De pronto, empiezo a verme rodeado de niñas con vestido de pastel, que van a retratarse antes de su misa de quince años. Una de las más grandes tradiciones.
Tiempo después, el Ángel se ve inundado de policías. México ganó el partido y calificó para ir al mundial. Pronto llegarán a celebrar, razón por la que los polis se dedican a evitar que lleguen al monumento. Antes que nada, los vendedores de garnachas y banderas llegan al lugar, dispuestos a sacar provecho del jolgorio. Varios minutos después se alcanzan a ver lo medios de comunicación, preparados para documentar la fiesta.
Empiezo a frustrarme, pues no veo a la fanaticada. De pronto, alcanzo a ver una bandera de México ondeando del otro lado. Me acerco y descubro un pequeño grupo de personas celebrando. Me termino de frustrar y me voy, para darle paso a la Hora del Planeta.
A continuación algunas de las fotografías que tomé en las inmediaciones de el Ángel. (Las caras de las quinceañeras las distorcioné un poco)

































