Entre el 23 de abril y el 7 de mayo se dio una situación muy inusual en México; como ya se sabe, se dio un extraño brote de influenza tipo A, subtipo N1H1, que llamó la atención de todo el mundo. En un principio se pensó que este virus produciría una de las más grandes pandemias de la humanidad, a pesar de que no tiene las propiedades necesarias para esto.
Esta epidemia potencial la anunció José Ángel Córdova Villalobos, Secretario de Salud, el 23 de abril por la noche, junto a una suspensión de clases en Distrito Federal, Estado de México y San Luis Potosí. Tiempo después fue Felipe Calderón, Presidente de México, dio un mensaje en torno al tema. A pesar de que el decreto se dio alrededor de las once de la noche, la mayoría de los periódicos nacionales, incluyendo algunos de nota roja, lograron agregar, en su primera plana, una nota relativa a la suspensión de clases. (Ver galería e imágenes)
Con el propósito evitar la desinformación, el Secretario de Salud ofreció dos conferencias diarias, una en la mañana y otra en la noche, para así difundir todos los mensajes oficiales y evitar malinterpretaciones. A estos eventos se presentaban diferentes personajes políticos, para hablar de la situación de “cuarentena” en la que se estaba viviendo. En una de esas conferencias se presentó Agustín Carstens, el Secretario de Hacienda, junto a otros personajes importantes, dentro del mundo de la política mexicana.
Ese día se esperaba lo peor para el país. Se pensó que todas las actividades económicas, incluyendo los servicios básicos (bienes de consumo, transporte, etc.), se cerrarían, provocando una crisis económica más fuerte. (A comparación de lo que se estaba viviendo) Sin embargo, la realidad fue otra. Se pidió que se trabajara desde las casas; además, Carstens aseguró que el paro de labores que se dio durante la crisis de Influenza , no afectaría de sobremanera la economía nacional. (Otra forma de buscar el alivio de la población)
Por otro lado, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) creó una página web dedicada a la transmisión de información en torno a la influenza (www.influenza.df.gob.mx), además creo una cuenta de Twitter (@GobiernoDF) para evitar la desinformación. En la página de Presidencia y en la de la Secretaría de Salud se empezó a subir mucha información.
Por otro lado, se dieron entrevistas exclusivas, diarias, durante el noticiero de Joaquín López Dóriga, lo cual logró el disgusto de muchos otros reporteros. Además, se nombró un vocero oficial, que prácticamente nunca habló. Además, desde el día 1, se empezó a pedir a la población que usara tapabocas
A pesar de las muchas críticas que he oído en torno a la comunicación que manejó el Gobierno Federal son muy fuertes y negativas, no creo que se pueda decir que hayan manejado mal la comunicación de la “cuarentena”. Debemos entender que buscaron siempre mantener el discurso oficial en la “fiesta” informativa de los medios, a través de sus constantes mensajes; aun así, se empezó a dar una avalancha de desinformación, debido a la incertidumbre que tenían el Gobierno Federal y la OMS. (Recordemos que es un virus nuevo y, por lo tanto, no se tenía la información 100% verificada)
Por otro lado, creo que, a pesar de las quejas de los reporteros, las entrevistas exclusivas con López Dóriga fueron una buena estratégia, debido a que este es, para bien o para mal, uno de los noticieros más vistos, razón por la cuál los mensajes clave que se dieran durante el programa serían recibidos por una audiencia mayor.
Probablemente el único error de comunicación durante todo el proceso de la alerta por Influenza se dio el mismo 23 de abril. Esto, porque al dar el mensaje tan tarde, permitieron que se creara, hasta el día siguiente, un ambiente de incertidumbre, razón por la cuál se empezó un periodo de paranoia.
Este post es parte de una serie en torno a la Influenza y su Comunicació:
1. Influenza… Cronológicamente
2. Las Teorías del Compló
3. Los Chistes de la Influenza
4. Breve Reflexión sobre la Comunicación Gubernamental y la Influenza
5. Plan Escudo Centinela y la Influenza
6. Breve Reflexión Sobre la Crisis e Influenza